Historia de la Cátedra e Instituto de Fisiología

La Facultad de Ciencias Médicas de Córdoba se creó el 10 de Octubre de 1877. Su primer Decano fue el Prof. Dr. Henry Weyenbergh,  quién además redactó el Plan de Estudios de la Carrera de Medicina.
El primer Profesor de la Cátedra de Fisiología fue el Dr. Juan Bautista Gil, quién dictó la materia, desde el 14 de Febrero de 1879.

En un principio, Fisiología se dictaba con Patología General; en el año 1880 se independiza de esta materia y se agrega a la de Higiene. La Cátedra funcionaba en el Hospital Escuela (actualmente San Roque).

La enseñanza de la Fisiología en estos primeros tiempos fue esencialmente teórica. Esta situación, que no satisfacía el deseo de las autoridades de la Casa en cuanto a la preparación de los alumnos, trajo como consecuencia la búsqueda de un fisiólogo para incorporarlo a la Facultad.

Por ese entonces, se encontraba en Buenos Aires el Profesor Valentín Grandis, un fisiólogo italiano que había organizado la enseñanza práctica y estaba al frente de la Cátedra de Fisiología de esa Universidad desde hacía seis años, desempeñando además una gran actividad científica. Al ser rescindido su contrato y disponerse a regresar a su país de origen, se concretó a través de medios diplomáticos, su incorporación a la Universidad Nacional de Córdoba.

Se le encomendó viajar a Europa a comprar el material necesario para el montaje de un Laboratorio de Fisiología, cuya construcción comenzaba.

Es así que en 1904 se comienza la enseñanza práctica de la materia. Este hecho se concatena con la inauguración de lo que es ahora la Escuela Práctica de Medicina, en donde se destinó su ala este para la instalación del Laboratorio de Fisiología Experimental. Constaba de subsuelo y planta baja. Este lugar posteriormente ampliado, fue la cuna de lo que es actualmente la Cátedra e Instituto de Fisiología.

Los Profesores Titulares que sucedieron al Dr. Gil hasta esa fecha fueron los Dres. José A. Ortiz y Herrera, José María Escalera, J. Gil Smith, Jerónimo del Barco y Carlos Díaz. Este último continuó dictando las clases teóricas hasta 1918.

El Dr. Grandis dejó nuestro país en 1906 para ocupar un alto cargo académico en su tierra natal.

Estos años y estos hombres marcan un hito en la enseñanza de la Fisiología en Córdoba; de la faz teórica se pasa a la experimental, y por otro lado se monta un laboratorio con instrumental y aparatos de inmejorable calidad y en tal cantidad que aún veinte años después permitieron el funcionamiento de las Cátedras de Fisiología y Química Biológica. La Cátedra es trasladada desde el Hospital Escuela (actualmente San Roque), a la Escuela Práctica en 1907.

El 18 de octubre de 1906 se contrata al Profesor Dr. Virgilio Ducceschi, de origen italiano, quien llega a Córdoba y se hace cargo del Laboratorio de Fisiología Experimental en enero de 1907.

Su seriedad y dedicación a sus funciones trascendieron de tal forma, que la Facultad de Medicina de Buenos Aires le ofreció la Cátedra de Fisiología, lo que no fue aceptado por considerar prioritario el compromiso moral que tenía con la Universidad Nacional de Córdoba.

El Profesor Ducceschi fue un científico dedicado completamente a su materia. Esto trajo como consecuencia que el Laboratorio de Fisiología Experimental adquiriera un notable prestigio, formándose en el mismo numerosos profesionales que dieron lustre a nuestra Universidad. Se desarrolló la investigación científica cristalizándose una gran cantidad de trabajos que se publicaron en numerosas revistas internacionales y locales.

La recopilación de estos trabajos se encuentra en una obra de dos tomos denominada “Trabajos del Laboratorio de Fisiología, dirigidos por el Profesor Dr. Virgilio Ducceschi”. Fueron también considerables las comunicaciones científicas presentadas en congresos europeos.

La enseñanza práctica de la materia, que se mantuvo sin grandes alteraciones hasta 1935, se efectuaba con pequeños grupos de alumnos supervisados constantemente por el Jefe de Trabajos Prácticos y el Ayudante, los que a su vez eran dirigidos por el Profesor. Las clases magistrales se acompañaban con mostraciones de experimentos que complementaban la parte teórica de la materia.

El Dr. Ducceschi, luego de una serie de situaciones enojosas con el Consejo Superior, renunció a su cargo el 4 de diciembre de 1919, regresando a su país.

La vacante producida trajo a la Facultad de Medicina un serio problema. Tenía que ser cubierta por un hombre que pudiera continuar el trabajo iniciado por su antecesores. No hubo interés en el ámbito local y nacional para ocupar un cargo que requería dedicación exclusiva. La Cátedra fue ofrecida al Dr. Bernardo Houssay, que era suplente en Buenos Aires, al Dr. Francisco Soler, al Dr. Augusto Pi y Suñer y al Dr. Cervera, pero no aceptaron.

Finalmente se contrató en Alemania al Dr. Jorge Nicolai, desempeñándose al frente de la Cátedra hasta que se hizo cargo, el Dr. David Barilari.

El Dr. Nicolai cambió, en 1924, la denominación de Laboratorio de Fisiología por la de Instituto de Fisiología. Lo sucedió el Prof. Dr. Antonio Sartori.

En 1935, con la designación del Prof. Dr. Oscar Orías, se inicia un período con características propias.

El Dr. Orías, formado en la escuela del Profesor Houssay, de quien fue uno de sus dilectos discípulos, tuvo una destacada actuación en nuestra Facultad a través de la docencia e investigación, que impartió desde la Cátedra y el Instituto de Fisiología.

Imprimió un ritmo moderno a la enseñanza y logró en las tareas de investigación, una nueva dinámica. Por su iniciativa se construyeron el primero y segundo piso del edificio, aumentando así su capacidad física. De este modo se pudieron realizar más cómodamente las tareas de investigación y docencia.

Gestionó en instituciones públicas y privadas e incluso en el extranjero, donaciones de revistas y libros de importancia para nuestra biblioteca, actualizando así la fuente bibliográfica indispensable para las tareas científicas.

Dedicado a la Fisiología Cardiovascular fue uno de los pioneros de la electrofisiología cardíaca, que se plasmó en la edición de un libro clásico, escrito en colaboración con otros importantes investigadores extranjeros, titulado “Excitability of the heart”. Escribió también, “Registro e interpretación de la actividad cardíaca”, y colaboró en la obra “Fisiología Humana” del Profesor Dr. Bernardo A. Houssay en los capítulos de Circulación y Herencia.

Lo acompañaron durante su gestión, entre otros, la Dra. Inés López Colombo de Allende como Jefa de la Sección de Endocrinología y posteriormente como Profesora Adjunta, los Dres. Enrique Moisset de Espanés y Antonio Sartori, como Ayudantes Técnicos Principales.

La Dra. Allende escribió numerosos trabajos de investigación y el libro “Citología vaginal humana” que alcanzó gran difusión. Su trabajo de Tesis de Doctorado “Aparato sexual del Bufo arenarum Hensel”, mereció el premio de la Comisión de Cultura de ese año.

El Dr. Orías renuncia a su cargo y con él los colaboradores, en 1943. Posteriormente es llamado a ocupar nuevamente la Cátedra hasta que, en 1946, en desacuerdo con la situación política reinante en el país, que se reflejaba ya en el ambiente académico universitario, hace que el Dr. Orías se aleje definitivamente de la Cátedra.

Falleció el 4 de junio de 1955. En su homenaje, se descubrió el 11 de setiembre de 1956, una placa en el frente del Instituto, al que se le da su nombre.

Desde la renuncia del Dr. Orías se desempeñan como Profesores Titulares de la Cátedra y Directores de Instituto, profesionales que habían actuado como adjuntos o encargados en otras oportunidades: Dres. Angel Segura, Alberto Gascón, Fernando O. Romano.

En 1949 se contrató por documento celebrado con el Gobierno Nacional, al Profesor español Dr. Antonio Oriol i Anguera. Durante su gestión se comienza a editar la revista “Acta Argentina de Fisiología y Fisiopatología” de gran difusión en el país y el extranjero. En setiembre de 1955 se dan por finalizadas sus funciones y se encomienda la Cátedra al Profesor Dr. Antonio Sartori, desarrollándose como única actividad la recepción de exámenes hasta mayo de 1956.

Desde esta fecha, una vez reorganizada la Facultad de Medicina, se designa al Dr. Enrique Moisset de Espanés Profesor Titular de la Cátedra y Director del Instituto de Fisiología, quien organizó inmediatamente las tareas docentes y de investigación que habían sido interrumpidas por los acontecimientos políticos de la época.

El Profesor Moisset de Espanés tramitó y obtuvo la subdivisión del piso bajo del edificio, permitiendo esto la expansión de ámbitos que ya resultaban pequeños para dar cabida al cada vez mayor número de alumnos. La materia se dictó conjuntamente para alumnos de Medicina, Odontología y Biología, hasta el año 1964.

Dedicó especial atención a la enseñanza práctica con el propósito de que los alumnos desempeñaran un papel activo en el aprendizaje, inspirándose en las normas de los Dres. Houssay y Orías.

Consiguió que se crearan cargos de dedicación exclusiva para los investigadores principales (de los primeros de la Facultad de Ciencias Médicas) confiriéndole de esta forma mayor jerarquía a la tarea de investigación y docencia.

El 20 de setiembre de 1963, se puso en funcionamiento un equipo de televisión de circuito cerrado con sistema de inscripción y de comunicación a control remoto, único en el país. A su inauguración asistieron personalidades de esta Universidad y de otras del país.

Equipó al Instituto con instrumentos modernos de gran valor y utilidad.

El Profesor Bernardo A. Houssay efectuó una de sus visitas a la Cátedra, dictando una clase magistral para docentes y alumnos. Se actualizaron las colecciones de revistas y libros de la biblioteca que estaban interrumpidas desde 1946.

El Dr, Moisset de Espanés renunció a su cargo en agosto de 1968, designándose como Director Administrativo al Dr. Isaías Loyber hasta diciembre del mismo año.

Durante este corto período las autoridades de la Facultad y de la Casa de Trejo se abocaron a la tarea de contratar un Profesor para el cargo. Finalmente se designó al Dr. Alvaro Luis Gimeno como Profesor Titular y Director del Instituto; conjuntamente con él se contrató a dos Profesores Asociados, un Profesor Adjunto y un Investigador con categoría de Profesor Adjunto, todos ellos de dedicación exclusiva.

Se adquirieron gran cantidad de modernos equipos, muebles máquinas, etc., gracias a un subsidio otorgado por la Universidad de aproximadamente veinte millones de pesos.

Se abrieron nuevas áreas de investigación, principalmente en lo referente a la fisiología del músculo liso y cardíaco. Durante este período se reforman y actualizan los trabajos prácticos y las clases teóricas se convierten en mostraciones teórico-prácticas obligatorias para pequeños grupos de alumnos, las que debían ser repetidas hasta nueve veces por semana. Se suprimió luego este sistema implatándose nuevamente el dictado de clases magistrales debido al constante incremento en el número de educandos.

El Dr. Gimeno deja su cargo en 1971 y es reemplazado por el Dr. Jorge Luis Lacuara, que se desempeñaba como Profesor Asociado.

Se actualizaron los métodos de enseñanza mediante cursos al personal docente. Se aumentó también el número de profesionales con dedicación exclusiva y de mayor dedicación. Se instaló un laboratorio de radioisótopos, uno de electro fisiología y uno dedicado al estudio de la Fisiología en las Grandes Alturas.

Se fomentó la proyección de la enseñanza de la materia en tareas de postgrado y a través de seminarios y cursos dictados conjuntamente con las cátedras clínicas y quirúrgicas.

Luego de la jubilación del Dr. Lacuara, y a partir de 2004 la Dra. Marta Fiol de Cuneo (que se había desempeñado en la Cátedra desde Ayudante Alumno hasta Profesora Asociada) asume la titularidad de la Cátedra y, conjuntamente con el Prof. Dr. Rubén Daniel Ruiz (ambos investigadores del CONICET), conforman el Laboratorio de Reproducción, desarrollando un proyecto dedicado al estudio del Impacto de factores nutricionales, farmacológicos y ambientales en la salud reproductiva de mamíferos.

La Dra. Fiol de Cuneo obtiene su jubilación en 2012, circunstancia en la cual la Facultad designa al Profesor Rubén D. Ruiz como Profesor Encargado hasta su jubilación en Julio de 2013.

La Titularidad es asumida interinamente por la Dra. Graciela Stutz, hasta el concurso sustanciado en noviembre de 2013. Desde febrero de 2014 fue designada como Profesora Titular por concurso y es quien dirige las actividades de esta Cátedra hasta la actualidad.